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Trazabilidad de lotes en la industria alimentaria: qué tiene que resolver un sistema

Qué datos registrar en cada etapa, cómo saber si tu trazabilidad funciona de verdad y por dónde empezar a digitalizarla.

4 min de lectura
Planta de producción de alimentos
Planta de producción de alimentos

Respuesta corta: un sistema de trazabilidad tiene que poder responder dos preguntas en minutos. Hacia atrás: ¿qué materias primas, de qué proveedores y de qué lotes, se usaron en este producto? Hacia adelante: ¿a qué clientes llegó cada lote de materia prima? Si para responderlas hay que juntar papeles y planillas durante horas, la trazabilidad existe en teoría pero no en la práctica.

Qué registrar en cada etapa

La trazabilidad se arma eslabón por eslabón. Si falta uno, la cadena se corta. Estos son los datos mínimos en cada punto:

  • Recepción. Proveedor, producto, lote del proveedor, fecha de vencimiento, cantidad y los controles de ingreso que se hagan (temperatura, estado, documentación).
  • Almacenamiento. Dónde quedó cada lote y cuánto queda, para poder consumir primero lo que vence primero.
  • Producción. Orden de producción, receta, qué lotes de materia prima se consumieron y en qué cantidad, quién la hizo, y los controles de calidad del proceso.
  • Envasado y etiquetado. Lote de producto terminado, fecha de elaboración y vencimiento, con una etiqueta que lo identifique.
  • Despacho. Qué lotes salieron, en qué cantidad, para qué cliente y en qué fecha.

La prueba que importa: simular un retiro

La forma más honesta de evaluar la trazabilidad es simular un retiro de producto. Elegí un lote de materia prima al azar y medí cuánto se tarda en saber en qué productos terminó y a qué clientes llegó. Después hacé el camino inverso con un lote de producto terminado.

Con planillas y papel, esto suele llevar horas o días y depende de que nadie se haya olvidado de anotar. Con un sistema bien hecho son minutos, y la respuesta es la misma la haga quien la haga.

Por qué las planillas no alcanzan

  • El dato se escribe dos o tres veces (papel en planta, planilla en la oficina, sistema de facturación) y en cada copia puede aparecer un error.
  • La relación entre lotes de entrada y de salida queda en la cabeza de alguien o en una hoja suelta.
  • El stock por lote y por vencimiento no se ve en tiempo real.
  • Cuando llega una auditoría o un reclamo, hay que reconstruir la historia a mano.

Cómo tiene que ser el sistema en planta

La trazabilidad se gana o se pierde en el momento en que el operario registra. Por eso el sistema tiene que estar pensado para la planta: pocas pantallas, pocos campos, lectura de código de barras o QR en lugar de tipeo, integración con balanzas para que el peso no se escriba a mano, e impresión de etiquetas en el momento. Si registrar lleva más tiempo que no registrar, el dato no se carga.

También tiene que integrarse con lo que la empresa ya usa, como la facturación electrónica, para que el despacho y la factura salgan del mismo dato.

Por dónde empezar

  1. Recepción y despacho. Son los dos extremos de la cadena y lo primero que te van a pedir en un reclamo.
  2. Consumo en producción. El eslabón que conecta los lotes de entrada con los de salida.
  3. Controles de calidad y reportes. Con la cadena completa, los registros de calidad y los reportes para auditorías salen solos.

Arrancar por partes permite tener algo funcionando en pocas semanas y sumar eslabones sin frenar la producción.

En resumen

  • La trazabilidad sirve si responde hacia atrás y hacia adelante en minutos.
  • Hay que registrar lote en recepción, consumo en producción, lote terminado y despacho.
  • El registro en planta tiene que ser rápido: códigos, balanzas y etiquetas integradas.
  • Se puede digitalizar por etapas, empezando por recepción y despacho.

Construimos sistemas de trazabilidad y control de producción para la industria alimentaria. Mirá nuestros servicios o escribinos a contact@vortwood.com.

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