Respuesta corta: en Vortwood los proyectos de software a medida arrancan desde US$ 10.000. Un sistema que ordena una sola área, por ejemplo pedidos y stock, suele estar más cerca de ese piso. Uno que conecta producción, stock, despacho y facturación es un proyecto mediano o grande y cuesta varias veces más. El número exacto sale de un diagnóstico y se cierra antes de escribir la primera línea de código.
Qué define el precio
El precio de un desarrollo a medida no depende de cuántas pantallas tiene, sino de cuánta lógica de negocio hay detrás. Estos son los factores que más lo mueven:
- Cuántos procesos cubre. No es lo mismo digitalizar la toma de pedidos que conectar pedidos, producción, stock y despacho en un solo flujo.
- Las reglas propias de la operación. Listas de precios por cliente, recetas de producción, aprobaciones por monto, unidades que cambian en el proceso (se compra en kilos y se vende en piezas). Cada regla hay que modelarla y probarla.
- Las integraciones. Facturación electrónica, contabilidad, balanzas, lectores de código de barras o un ERP que ya está funcionando. Cada integración suma trabajo, pero suele ser lo que más tiempo le ahorra a la empresa.
- La migración de datos. Pasar años de planillas a una base ordenada requiere limpiar, unificar y validar.
- Usuarios y lugares. Varias plantas, depósitos o turnos, permisos por rol, uso desde tablets en planta o con mala conexión.
Precio cerrado o por hora
Hay dos formas habituales de cobrar un desarrollo. Por hora, el proveedor factura lo que trabaja y el riesgo de que el proyecto se alargue lo asume la empresa. Con precio cerrado, el alcance se define antes y el proveedor asume el riesgo de su propia estimación.
Nosotros cerramos alcance, arquitectura y precio antes del kick-off. Para poder hacerlo, el proyecto arranca con un diagnóstico: relevamos la operación tal como funciona, acordamos qué resolver primero y recién ahí cotizamos. Así no hay órdenes de cambio sorpresa a mitad del proyecto. Si después la empresa quiere sumar algo, se cotiza aparte, como una etapa nueva.
Los costos que no aparecen en el presupuesto
Al comparar propuestas, el número del presupuesto es solo una parte. Conviene preguntar también por:
- Licencias. ¿Hay que pagar por usuario o por año para seguir usando el sistema? En un desarrollo a medida el código debería ser de la empresa, sin licencias rehén.
- Soporte y mantenimiento. Todo sistema en producción necesita a alguien que lo cuide. Lo razonable es que sea un costo mensual conocido de antemano.
- Infraestructura. Servidores o nube: a nombre de quién quedan y cuánto cuestan por mes.
- Dependencia del proveedor. Si el código y los datos no quedan en la empresa, cambiar de proveedor más adelante sale muy caro.
Cómo pensar la inversión
La pregunta útil no es solo cuánto cuesta el sistema, sino cuánto cuesta seguir sin él: horas de administración armando reportes a mano, stock que no cierra, pedidos que se pierden entre WhatsApp y planillas, errores de facturación. Por eso recomendamos arrancar por el cuello de botella más caro. La primera etapa se paga con el problema que resuelve, y el sistema crece desde ahí.
Una primera versión en producción suele estar lista en 2 a 4 meses, con una demo funcionando cada dos semanas, así que el avance se ve desde el primer mes.
En resumen
- Los proyectos a medida arrancan desde US$ 10.000; los que integran varias áreas cuestan más.
- El precio lo mueven los procesos, las reglas propias, las integraciones y la migración, no la cantidad de pantallas.
- Pedí un precio cerrado después de un diagnóstico, y preguntá por licencias, soporte e infraestructura.
- Asegurate de que el código fuente y los datos queden en tu empresa.
Si querés una estimación para tu caso, mirá cómo trabajamos y las preguntas frecuentes o escribinos a contact@vortwood.com.





